Para darte cuenta si estás teniendo una "mala racha"como
consecuencia de problemas acumulados o por el contrario,
muy prósperos como efecto de méritos bien merecidos,hazte
estas preguntas:
¿Cómo está tu salud? Según la edad que tengas.
¿Estás más sano que enfermo? ¿Descuidaste la alimentación?
¿Vives con constante estrés? ¿Estás autodestruyendo al cuerpo
con adicciones o lo amas tanto por permitirte experimentar esta
vida, que lo cuidas?
¿Cómo estás en cuanto a abundancia en todas las áreas de tu
vida?
¿Estás carente y necesitado o tienes lo necesario para vivir confortablemente? ¿Te sobra o te falta?
¿Sientes que no tienes lo que requerirías para una calidad digna de vida? Cuando crees en ti
la abundancia comienza a fluir. ¿En qué punto no te conectas con tu verdadera abundancia?
¿Sentís que mereces recibir? ¿realizas acciones que te mueven hacia alcanzar tus objetivos?
¿Cómo estás en tus relaciones afectivas?
¿Tienes relaciones sanas o enfermas? ¿Tienes tensión con las relaciones más cercanas o por
el contrario, son distendidas, cálidas y enriquecedoras? Con la gente clave de tu vida, ¿estás
en armonía o en conflicto?
Una relación sana es cuando fluye en estado de tranquilidad y se potencian a ser mejores
personas cada día. Expresan su amor de manera incondicional y no procuran daño al otro. La
relación enferma, está en continuo conflicto, queriendo sacar provecho de la relación. La
persona quiere caprichosamente controlar al otro como si fuera su posesión y desea que le
sirvan sin importar el bien mayor de ambos, solo le importa el bienestar propio, el de su ego.
Se apega, se aferra y no quiere soltar porque el otro representa una ilusoria completitud del
vacío interno.
¿Cómo estás de tus endorfinas?
Las endorfinas son las hormonas de la felicidad. ¿Cómo generas estas hormonas que tanto
benefician a la salud? Realizando actividades que te den placer, que te eleven en dicha y te
hagan sentir que el tiempo se detuvo. El arte te ayuda a potenciar este estado interno.
Si no te conectas con el placer de vivir, todo tu sistema te va a expresar su frustración,
desazón, y angustia. ¿Estás haciendo cosas que te dan placer? Leer, cantar, caminar,
meditar,bailar, pintar, etc. ¿Estás riendo mucho y disfrutando o padeciendo tu paso por el
planeta?
¿Las horas de tu trabajo, son un deleite o por el contrario? Si la respuesta es no, te pregunto:
¿Qué es lo que te hubiera gustado hacer hasta ahora que no te atreviste? Genera ideas que
te animen. Cambia el ámbito. ¿Qué talento aún no te animaste a explorar? ¿Qué es lo que te
tiene frustrado por no estar desarrollándolo hasta ahora?
¿Cómo estás de tu conexión espiritual?
Es decir, ¿Te interesa captar las grandes preguntas de la vida? ¿Quién soy? ¿De dónde
vengo? ¿A dónde voy? ¿Cuánto me va a durar el cuerpo? y ¿soy sólo un cuerpo o mucho
más?
Cuándo este cuerpo se enferme o esté en el último tiempo de vida corporal, ¿me siento fuerte
de enfrentar ese momento? ¿Confío en que soy más que lo que creí que era? ¿conozco mi
alma, mi esencia, aquello que no cambia?
El cuerpo cambia, todo pasa pero lo que nunca muere es nuestra esencia fundamental que es
eterna y siempre completa. ¿Estás amando lo suficiente o estás pidiendo a gritos que te
amen, mendigando afuera lo que aún no te animaste a generar internamente?
Para que el despertar surja, tiene que surgir la noche oscura del alma, que es ese momento
en que el mundo exterior ya no nos satisface mas y necesitamos llenar el vacío que nada
nunca pudo completarlo. Todo lo que antes te deslumbraba: reuniones, vacaciones,
relaciones de pareja, salidas, ya no te llena, ahí sucede el despertar. La búsqueda de un
sentido más profundo y trascendente de la vida. Generalmente cuando nos enfrentamos a la
muerte, recibimos ese cachetazo divino para que volvamos a vivir con sentido una vida que
se llame vida.
Finalmente se comprende que nunca,, nada ni nadie va a llenar tu vida hasta que aparezcas
en tu vida. ¿esperas que el mundo te complete o ya sabes quién eres? Te importa más lo que
tu conciencia capta de ti mismo o vives pendiente de la mirada ajena para sentirte bien. La
conciencia te va a acompañar toda tu vida. El ego muere y es tan efímero como las nubes.
Una vez que hayas respondido a las cinco preguntas, logra un equilibrio en las áreas más
bajas.
El único momento en que puedes modificarte es aquí y ahora. Genera nuevos esquemas y
patrones de conductas. Cambia las acciones que te enfermaron. Si tu salud no está muy bien,
haz modificaciones en cuanto a la alimentación, movimiento del cuerpo, ejercicios físicos. Si no
hay demasiada abundancia, creé en ti, sé humilde, agradecido, sé simple y precipita lo que
realmente mereces.
Para reforzar las endorfinas, anota en un papel lo que amas hacer, tus hobbies y aquello que
cada vez que lo hace sentir que el tiempo no existe. Viví relaciones sanas, libérate de los
apegos que te lastiman.
Indagá en tu ser, en tu verdadera esencia.
No hay maestro, que no reitere, los prodigios de una vida, una vida a favor de la vida,
mientras que si la acción, como suele ser la mayoria de las causadas por la ignorancia y el
adormecimiento, son perjudiciales hacia cualquier forma de vida, el karma que regresa como
un boomerang, sobre quien emano la energía, es sabiamente duro, causando dolor, desde ya
multiplicado en proporción a la acción causada.
Según las enseñanzas, se considera bienvenido, y perfecto, porque nos da la chance
vertiginosa, de acceder a un nuevo nivel de experiencia e información y habiendo entendido
la lección, dejar de repetir ese tipo de conducta.
Sólo que el hombre no usa el discernimiento y vuelve a quemarse una y otra vez con la
misma llama.
¡Atrévanse a ser nuevas personas!

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